Brasil presenta defensa contra tarifa de 25% en audiencias con USTR

Audiencias decisivas en Washington para frenar la tarifa de 25%
A partir de este lunes comienzan las audiencias públicas ante la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), etapa crítica en la investigación comercial norteamericana que propone aplicar una tarifa de 25% sobre productos brasileños. Este proceso, basado en la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, permitirá que empresas, asociaciones y gobiernos presenten sus argumentos antes de la decisión final que Washington tomará.
Las audiencias sobre tarifa de 25% representan un momento determinante para el futuro de las exportaciones brasileñas. El USTR, órgano responsable de formular la política comercial estadounidense, realiza estas investigaciones sobre prácticas consideradas perjudiciales al comercio norteamericano y puede recomendar medidas como la imposición de aranceles adicionales.
Representantes de la industria y el agronegocio brasileños participarán en estas sesiones con el objetivo de convencer al gobierno estadounidense de que la sobretaxa no solo perjudicaría a exportadores brasileños, sino también a empresas, consumidores y cadenas productivas de Estados Unidos. Entre los participantes se encuentran la Confederación Nacional de la Industria (CNI), la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp), la Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipos (Abimaq) y la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA).
Paralelamente, equipos técnicos de ambos gobiernos se reunirán durante esta semana para preparar una última ronda de negociaciones de alto nivel antes del 15 de julio, fecha límite en que Washington decidirá si avanza con la imposición de los aranceles adicionales.
La estrategia de la industria de transformación
La Fiesp defenderá que la tarifa de 25% carece de justificación técnica y económica, y que puede perjudicar a empresas y consumidores de ambos países. São Paulo concentra los segmentos más expuestos, particularmente aquellos de mayor valor agregado como máquinas y equipos, autopartes, alimentos industrializados, maderas, muebles y otros productos manufacturados.
De acuerdo con estimaciones de la CNI, si la medida se adopta, el 31,6% de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos enfrentaría una tarifa total del 37,5%, que suma el 25% de la investigación comercial con otro 12,5% por otra acusación estadounidense relacionada con trabajo forzado. Además, el 35,2% de toda la pauta exportadora brasileña para el mercado estadounidense sería afectada por la nueva sobretaxa, y el 54,1% de las exportaciones totales quedaría sujeto a algún tipo de arancel adicional.
Cuatro puntos clave en la defensa brasileña
Durante las audiencias, la CNI y Fiesp rebatirán cuatro acusaciones principales de la investigación estadounidense. Respecto a propiedad intelectual, argumentarán que Brasil ha reducido el rezago de patentes en el INPI, reforzado la lucha contra la piratería y ampliado acciones de fiscalización. En cuanto a aranceles de importación, afirmarán que los acuerdos comerciales brasileños tienen alcance limitado y que aproximadamente la mitad de las importaciones desde Estados Unidos ya ingresan con tarifa cero o reducida mediante regímenes especiales.
Sobre desmatamiento, argumentarán que el crecimiento de la producción agrícola proviene principalmente de ganancias de productividad y tecnología, no de expansión sobre áreas forestales. Respecto a la relación bilateral, defenderán una mayor integración comercial y cooperación técnica en lugar de la creación de nuevas barreras arancelarias.
Perspectivas de la industria manufacturera
Roberto Azevêdo, presidente del Consejo Superior de Comercio Exterior de la Fiesp, aseguró que la entidad pretende demostrar que las acusaciones del USTR carecen de fundamento. Según Azevêdo, quien fuera director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), "la práctica brasileña no es discriminatoria, ni desleal ni ilegal desde el punto de vista de las reglas internacionales del comercio, y no perjudica a las empresas estadounidenses".
El gobierno estadounidense cuestiona los acuerdos comerciales de Brasil con países como México e India, alegando que otorgan tarifas preferenciales a productos de sectores específicos. Brasil rebate estos argumentos, señalando que esos acuerdos son legítimos, siguen las reglas de la OMC y no pueden considerarse prácticas pasibles de sanciones comerciales.
Azevêdo enfatiza que la tarifa propuesta tampoco producirá los efectos pretendidos por Estados Unidos. "Esta tarifa no tiene sentido desde el punto de vista económico. No resolverá los problemas señalados por el USTR. Al contrario, aumentará los costos de las cadenas productivas en Brasil y Estados Unidos, elevará los precios para el consumidor y perjudicará a empresas de ambos países".
Llamado a ampliar negociaciones
Azevêdo resalta que el camino correcto pasa por ampliar la negociación entre gobiernos. Aunque la defensa técnica presentada por Brasil sea sólida, la solución depende de articulación política constante. El gobierno brasileño presentó el 1º de este mes una respuesta formal a Estados Unidos, en la que rechaza que críticas sobre el Pix y decisiones del Supremo Tribunal Federal (STF) tengan relación con comercio, calificándolas como divergencias sobre políticas internas.
Defensa del sector de máquinas y equipos
La Abimaq solicitará la exclusión del sector de una eventual tarifa de 25%, argumentando que la relación comercial entre Brasil y Estados Unidos se basa en cadenas productivas integradas, no en competencia directa. Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones brasileñas de máquinas y equipos, concentrando aproximadamente una cuarta parte de las ventas externas del sector.
Según la Abimaq, el 82% de las exportaciones brasileñas de máquinas hacia Estados Unidos ocurren entre empresas del mismo grupo económico, como una matriz estadounidense y su filial en Brasil. Esto demuestra que las cadenas productivas de ambos países están altamente integradas y que una sobretaxa elevaría los costos de la propia industria estadounidense.
Patrícia Gomes, directora de Comercio Exterior de la Abimaq, explica que muchos equipos son desarrollados bajo pedido, requieren procesos de certificación y demandan relaciones de largo plazo entre fabricantes y clientes. "Es muy difícil sustituir un proveedor de máquinas y equipos. Estamos hablando de proyectos de mediano y largo plazo, con equipamiento certificado y desarrollado conjuntamente con los clientes".
Sector de siderurgia y ferro-gusa
El Sindicato de la Industria del Hierro en el Estado de Minas Gerais (Sindifer) solicitará la exclusión del ferro-gusa brasileño de la tarifa. El ferro-gusa es la materia prima usada en la fabricación de acero y piezas de hierro fundido, abasteciendo a siderúrgicas y fundiciones. La entidad afirma que el producto es esencial para siderúrgicas estadounidenses, no tiene relación con los temas investigados por el USTR y es difícil de sustituir.
El Sindifer destaca que aproximadamente el 83% de las exportaciones brasileñas de ferro-gusa tienen como destino Estados Unidos, y que la producción nacional utiliza carbón vegetal de bosques plantados, reduciendo emisiones de carbono en comparación con alternativas globales.
Estrategia del agronegocio brasileño
En el caso del agronegocio, tres segmentos brasileños — miel, café soluble y pescados — participan en las audiencias estadounidenses para intentar evitar la nueva tarifa propuesta. La estrategia central es demostrar que la medida puede presionar los precios al consumidor, elevar la inflación y afectar cadenas productivas dentro de la economía estadounidense.
La Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), que representa a más de 5 millones de productores rurales, afirma que los aranceles perjudican una relación comercial complementaria entre ambos países. En su comunicación al USTR, sostiene que los acuerdos comerciales brasileños con países como México e India siguen las reglas de la OMC y no causan perjuicios a Estados Unidos.
Según la CNA, esos acuerdos representan aproximadamente el 1,9% de las importaciones brasileñas, mientras que Estados Unidos sigue siendo el segundo mayor proveedor del mercado brasileño. La confederación contesta la asociación entre el crecimiento del agronegocio y la deforestación ilegal, afirmando que el aumento de la producción ocurrió principalmente por ganancias de productividad e innovación tecnológica.
Datos sobre productividad agrícola
Como ejemplo concreto, la CNA cita que entre 2005 y 2026, la producción de granos creció un 213%, mientras que la deforestación en la Amazonía cayó un 79%. Este dato refuerza la argumentación de que el sector agrícola brasileño ha encontrado formas de expandir la producción sin necesidad de destruir ecosistemas forestales.
Como alternativa a los aranceles, la CNA ha defendido el fortalecimiento de la cooperación bilateral en áreas como agricultura sostenible, biocombustibles y facilitación del comercio, destacando también la dependencia del agronegocio brasileño de insumos importados desde Estados Unidos.
Impacto potencial y próximos pasos
Las audiencias de esta semana representan un momento crítico para determinar el futuro de la relación comercial entre Brasil y Estados Unidos. Si bien Brasil ha presentado argumentos técnicos sólidos rebatiendo cada una de las acusaciones estadounidenses, los expertos señalan que la solución final dependerá más de consideraciones políticas que de justificaciones legales o económicas.
La incertidumbre generada por los cambios sucesivos en la política comercial estadounidense preocupa especialmente al sector privado brasileño, que no solo ha experimentado una caída en las exportaciones, sino que también enfrenta una imprevisibilidad creciente sobre a cuáles tarifas estarán sujetos sus productos.
Con la fecha límite del 15 de julio aproximándose, ambos gobiernos intensifican sus esfuerzos para alcanzar una solución negociada. El resultado de estas audiencias públicas en Washington determinarán si la tarifa de 25% se implementa en su forma original, se modifica o se evita completamente mediante acuerdos bilaterales.




